Clínica dental Ferrándiz-Murillo 🦷 Diseño Digital de la Sonrisa (DSD) en Cádiz place picture
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Cada vez más estudios muestran que la enfermedad periodontal no es solo una cuestión de cepillado. Se trata de una afección compleja que se ve influida por hábitos, enfermedades sistémicas, hormonas y hasta el código genético de cada persona.

En España, más de un tercio de los adultos presenta algún grado de enfermedad periodontal.

Y muchos de ellos desconocen que factores como el tabaco o la diabetes pueden acelerar la inflamación y la pérdida de hueso que caracterizan a la periodontitis.

Este artículo analiza, de forma didáctica pero rigurosa, los cinco riesgos principales que comprometen la salud de las encías.

¿Cuáles son los factores de riesgo para tus encías?

Factores de riesgo para tus encías

1. Tabaco: el peor enemigo de las encías

Fumar no solo mancha los dientes; tiene un efecto directo sobre la respuesta inmunitaria y el entorno microbiano de la boca.

El tabaco debilita el sistema inmunológico, disminuye el flujo sanguíneo y altera la composición de la saliva, lo que favorece el crecimiento de bacterias.

Además, la vasoconstricción producida por la nicotina enmascara el enrojecimiento y el sangrado de las encías, retrasando el diagnóstico.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierte que fumar debilita las defensas frente a la infección y duplica el riesgo de enfermedad periodontal; cuanto más se fuma y más tiempo dura el hábito, mayor es el riesgo.

Cualquier forma de tabaco —cigarrillos, pipas o tabaco sin humo— eleva la probabilidad de sufrir periodontitis.

Fumar perjudica a las encias

¿Cómo afecta exactamente?

  • Disminución de la defensa inmunitaria: al debilitar el sistema inmunológico, el cuerpo no combate adecuadamente las bacterias de la placa.
  • Peor irrigación de las encías: la nicotina contrae los vasos sanguíneos, reduce el aporte de oxígeno y nutrientes y dificulta la cicatrización.
  • Mayor acumulación de placa: la saliva pierde parte de sus propiedades antimicrobianas, facilitando la formación de biofilm y sarro.
  • Síntomas camuflados: el tabaco enmascara el sangrado y el enrojecimiento, por lo que la enfermedad progresa en silencio.

Qué puedes hacer: la única forma de eliminar este riesgo es dejar de fumar. Tras abandonar el tabaco, la circulación mejora, las defensas se recuperan y los tratamientos periodontales son más efectivos.

Programar higienes profesionales regulares y realizar autoexploraciones de las encías ayuda a detectar cualquier signo de inflamación residual.

2. Estrés: el enemigo invisible que inflama tus encías

El estrés perjudica las encías

El estrés psicológico no solo afecta al bienestar mental.

Estudios recentes demuestran que el estrés crónico debilita el sistema inmunológico y aumenta la liberación de cortisol, lo que incrementa la inflamación en todo el cuerpo, incluidas las encías.

El estrés reduce la capacidad del organismo para combatir las infecciones y puede llevar a descuidar los hábitos de higiene, potenciando la acumulación de placa. Además, las hormonas del estrés alteran la respuesta inflamatoria y retrasan la curación.

Efectos del estrés en la salud periodontal:
  • Disminuye la inmunidad: el cortisol elevado afecta a los glóbulos blancos encargados de combatir las bacterias.
  • Descuido de la higiene oral: los niveles altos de estrés se asocian a rutinas de cepillado irregulares y a un uso menor de hilo dental.
  • Mayor inflamación: el estrés crónico eleva la producción de citocinas inflamatorias, lo que agrava la respuesta de las encías.
  • Gingivitis necrosante en jóvenes: en estudiantes con estrés intenso y mala higiene se ha descrito la aparición de gingivitis necrosante, con dolor intenso e inflamación aguda.

Consejos para manejar el estrés: practicar técnicas de relajación (meditación, yoga), dormir suficientes horas y mantener una rutina de ejercicio reduce los niveles de cortisol.

Combina estas estrategias con una higiene oral constante —cepillado dos veces al día y uso de hilo dental— y acude a tu dentista cuando detectes sangrado o sensibilidad.

3. Enfermedades generales o defensas bajas (y cómo afectan)

La diabetes influye en la salud de las encías

✅ Diabetes: una relación bidireccional con la periodontitis

La diabetes y la periodontitis se retroalimentan. Nuestra Clínica siempre explica a sus pacientes que la diabetes mal controlada debilita el sistema inmunológico y ralentiza la cicatrización, aumentando la susceptibilidad a la infección periodontal.

A su vez, la inflamación crónica de las encías dificulta el control de la glucemia. Las personas con diabetes tienen hasta tres veces más probabilidades de sufrir periodontitis y que el buen control glucémico mejora la salud bucal.

También destaca que niveles elevados de glucosa en sangre y saliva favorecen el crecimiento bacteriano y aumentan la predisposición a caries.

La diabetes incrementa el riesgo de sequedad bucal, infecciones micóticas, retraso en la cicatrización y mal aliento.

Recomendaciones para diabéticos: mantener la hemoglobina glicosilada dentro de los rangos recomendados, informar al dentista sobre la diabetes y acudir a revisiones cada seis meses.

La higiene interdental y el uso de colutorios antisépticos ayudan a controlar la placa y a reducir la inflamación.

✅ Osteoporosis: huesos frágiles, encías vulnerables

La osteoporosis reduce la densidad del hueso maxilar y altera la remodelación ósea. Por tanto, los dientes pierden parte de su soporte. La pérdida de masa ósea hace que los dientes sean más vulnerables a infecciones, por lo que la periodontitis puede aparecer o agravarse si existe placa bacteriana.

Además, los pacientes con osteoporosis tienen 2,4 veces más probabilidades de perder dientes. Dado que ambas enfermedades comparten factores de riesgo como el tabaquismo y la deficiencia de vitamina D, es importante vigilar la salud bucal en personas con osteoporosis.

Consejos para pacientes con osteoporosis: realizar densitometrías periódicas, consumir calcio y vitamina D, evitar el tabaco y mantener una higiene oral meticulosa.

Informa a tu dentista si tomas bifosfonatos u otros medicamentos que afecten al metabolismo óseo, ya que pueden aumentar el riesgo de osteonecrosis y complicaciones periodontales.

VIH, trasplantes e inmunosupresión: defensas comprometidas

Las personas con VIH/sida presentan un riesgo especial de problemas orales. El Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial señala que el VIH debilita el sistema inmunitario, lo que provoca sequedad crónica, gingivitis y pérdida de hueso alrededor de los dientes.

Estos pacientes son más propensos a infecciones como candidiasis, verrugas y úlceras, y experimentan una cicatrización más lenta.

De forma similar, quienes han recibido trasplantes de órganos o padecen enfermedades autoinmunes suelen tomar corticoides e inmunosupresores. Estos fármacos disminuyen la respuesta inmunológica y reducen el flujo salival, aumentando el riesgo de hiperplasia gingival e infecciones periodontales.

Recomendaciones: los pacientes inmunocomprometidos deben mantener una comunicación estrecha entre su médico y su dentista. Es fundamental extremar la higiene oral, usar enjuagues antimicrobianos y acudir con mayor frecuencia a las higienes profesionales para prevenir complicaciones.

4. Cambios hormonales: cuando las hormonas alteran tus encías

Menopausia y periodoncia

Las fluctuaciones hormonales influyen en la respuesta del cuerpo frente a las bacterias y en la circulación sanguínea de las encías.

Las estadísitcas hablan por sí solas:

Según las estadísiticas, entre el 60 % y el 75 % de las mujeres embarazadas experimentan gingivitis del embarazo debido a los niveles elevados de progesterona que aumentan la permeabilidad vascular.

Los cambios hormonales pueden alterar la composición de la saliva y reducir su capacidad para neutralizar ácidos y bacterias, lo que incrementa la placa.

En la menopausia, la disminución del estrógeno reduce la densidad ósea y aumenta un 30 % el riesgo de periodontitis.

Durante la pubertad, hasta el 70 % de las adolescentes presentan algún grado de inflamación gingival asociada a los cambios hormonales.

Incluso los anticonceptivos orales pueden aumentar la inflamación gingival en algunas mujeres.

Claves para protegerte durante las etapas hormonales:

  • Embarazo: acude a una revisión periodontal al inicio y a la mitad del embarazo. Mantén una higiene escrupulosa y usa un cepillo suave para evitar irritar las encías.
  • Pubertad y adolescencia: educa a los adolescentes sobre el correcto cepillado y el uso de hilo dental; revisa la técnica con un profesional.
  • Menopausia: consulta con tu dentista sobre tratamientos sustitutivos o suplementos de calcio y vitamina D; realiza controles de densidad ósea.
  • Anticonceptivos orales: informa a tu dentista si tomas anticonceptivos; puede recomendar colutorios específicos o revisiones más frecuentes para controlar la inflamación.

5. Antecedentes familiares: genética y periodontitis

Genética respecto a la salud de las encías

La genética no determina el destino dental, pero condiciona la respuesta del organismo frente a la placa bacteriana. Desde nuestra clínica afirmamos siempre que los genes pueden influir en la intensidad de la respuesta inflamatoria, en la densidad ósea y en la resistencia de los tejidos de las encías.

Una predisposición genética se manifiesta a través de reacciones inflamatorias más pronunciadas o de una menor densidad ósea, lo que aumenta la susceptibilidad a la periodontitis.

Además, los genes interactúan con factores ambientales como el tabaquismo o la mala higiene; si existe predisposición y se suma un hábito nocivo, el riesgo se multiplica.

Existen polimorfismos genéticos que hacen a algunos pacientes más susceptibles a la enfermedad periodontal y cardiovascular; por ello, quienes tienen antecedentes familiares deben extremar la higiene dental y acudir a un especialista.

No obstante, recordamos que la genética es solo uno de muchos factores de riesgo y que la higiene bucal, la dieta y el no fumar son mucho más influyentes.

En otras palabras, tener padres o hermanos con periodontitis no significa que vayas a desarrollarla, pero sí implica que debes ser más disciplinado con tu cuidado oral.

Recomendaciones para quienes tienen historia familiar:

  • Realiza limpiezas profesionales y revisiones periodontales con mayor frecuencia (por ejemplo, cada 4 meses).
  • Emplea técnicas de higiene interproximal (hilo dental, cepillos interdentales) para eliminar la placa donde las bacterias se concentran.
  • Evita el tabaco y modera el consumo de alcohol y azúcar, ya que estos factores pueden disparar la enfermedad en presencia de predisposición genética.
  • Consulta a un periodoncista si detectas sangrado persistente, movilidad dental o antecedentes de pérdida de dientes en la familia.

Tabla comparativa de factores de riesgo

Factor de riesgoMecanismo principalConsecuencias en las encías
TabacoDebilita la respuesta inmune, reduce la circulación y altera la saliva. Enmascara el sangrado.Inflamación crónica silenciosa, bolsas periodontales profundas y mayor pérdida ósea; los tratamientos son menos efectivos.
EstrésLibera cortisol y debilita el sistema inmunológico; aumenta la inflamación y fomenta hábitos de higiene deficientes.Gingivitis necrosante, periodontitis acelerada y recidivas frecuentes.
Enfermedades generalesDiabetes: hiperglucemia y saliva rica en glucosa que alimentan las bacterias ; osteoporosis: pérdida de densidad ósea ; VIH y medicación inmunosupresora: defensas bajas y sequedad bucal.Mayor susceptibilidad a infecciones, reducción de la cicatrización y pérdida ósea acelerada.
Cambios hormonalesFluctuaciones en progesterona y estrógeno que aumentan la permeabilidad vascular y alteran la saliva.Gingivitis del embarazo (60–75 % de los casos) , mayor riesgo de periodontitis en menopausia (30 %) , inflamación adolescente (70 %).
Antecedentes familiaresGenes que provocan una respuesta inflamatoria intensa o menor densidad ósea; interacción con factores ambientales.Mayor riesgo de periodontitis y pérdida ósea si se combina con hábitos como fumar o mala higiene.

Conclusión: prevenir es la mejor inversión en salud bucal

Conocer los factores de riesgo que amenazan las encías permite actuar a tiempo.

El tabaco, el estrés crónico, las enfermedades sistémicas, los cambios hormonales y la predisposición genética son enemigos silenciosos que se suman a la mala higiene para desencadenar la periodontitis.

Sin embargo, la mayoría de estos factores son modificables o controlables.

Dejar de fumar, controlar la diabetes, manejar el estrés y acudir a revisiones periódicas puede marcar la diferencia entre conservar tus dientes o perderlos prematuramente.

En nuestra clínica de periodoncia en Sevilla somos especialistas en diagnosticar y tratar la enfermedad periodontal desde sus etapas iniciales hasta las más avanzadas. Si sospechas que alguno de estos factores te afecta, no dudes en pedir una cita: una intervención temprana preserva la salud de tu sonrisa y de tu organismo.

Javier Ferrándiz Bernal

Co-fundador de la Clínica Ferrándiz-Murillo, especializado en Cirugía Bucal e Implantología inmediata. Experto en Planificación Digital y Diseño de Sonrisa (DSD), con más de 20 años cuidando la Salud y la Sonrisa de todos mis pacientes.

(Artículo redactado y revisado por el Dpto. de SEO de la Clínica Ferrándiz-Murillo)